Michoacán se ubicó en el quinto lugar a nivel nacional en porcentaje de población que ha experimentado síntomas de depresión, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (Enbiare), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La posición del estado se da en un contexto nacional marcado por una alta incidencia de este padecimiento, visibilizado nuevamente tras la conmemoración ayer del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión.
La información del INEGI muestra que Michoacán se encuentra entre las cinco entidades con mayores niveles de población que reportó síntomas depresivos, sólo por debajo de otras entidades que encabezan la lista nacional.
El gráfico de referencia coloca al estado con un porcentaje cercano al 18 por ciento de su población adulta que manifestó este tipo de síntomas, por encima del promedio nacional.
A nivel nacional, los datos de la Encuesta Nacional de los Hogares revelan que alrededor de 33 millones de personas en México han señalado haberse sentido deprimidas en algún momento.
Sin embargo, el acceso y uso de tratamientos médicos sigue siendo limitado frente a la magnitud del problema.
De ese universo, únicamente 1 millón 600 mil personas reportaron haber tomado antidepresivos.
De ellas, 511 mil indicaron que consumen este tipo de medicamentos de manera diaria, mientras que otras 340 mil lo hacen de forma semanal, lo que refleja una brecha considerable entre quienes experimentan síntomas de depresión y quienes reciben atención farmacológica constante.
En el caso específico de Michoacán, la quinta posición nacional en la Enbiare vuelve a colocar el tema de la salud mental como un reto prioritario para el estado, especialmente si se considera que la encuesta se basa en el autorreporte de bienestar emocional de la población, es decir, en la percepción directa de las personas sobre su estado anímico.
La conmemoración del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión evidencia la dimensión del problema tanto a nivel nacional como en entidades como Michoacán, donde una proporción significativa de la población reconoce vivir con síntomas asociados a este trastorno.



